Galerías de la Muerteada
En noviembre 2010 los muertitos en costumbrede la tumba se saldrán, La Muerteada de este año será fiesta como no hay, la muerte, los diablos, la viuda, el muerto y los demás de su tumba se alzarán para a propios y extraños al son de la música en el viento hacer bailar...
El Primero de noviembre, que es el lunes meritito, los versos serán nuevamente recitados con el tradicional sonsonete...
...y no le llamamamos "murteada del bicentenario" pues el asunto está tan "calabaceado" que hasta una "academia del bicentenario" ya'ndan anuciando por ha'y...
Unos Teatreros tienen el gusto de organizar La Muerteada 2010 y de invitarle a participar:
Participa como "MUERTERO" (se parte de la comparsa como un personaje). haz "click" aquí.
Participar como "CASERO o MECENAS", recibiendo una parada de la Muerteada 2010 (veinticinco minutos de teatro y baile con música de banda en vivo) en tu casa o negocio haz "click" aquí.
Muerteada representación escénica itinerante (danza-drama) ejecutada en algunos pueblos de los valles centrales de Oaxaca, México durante las fiesta tradicionales de los difuntos "día de muertos" (1º de noviembre por la noche). se le puede considerar como una danza-drama o como una danza culto a los muertos.
En algunos pueblos del distrito de Etla se representa una pequeña farsa dramática llamada "relación" con personajes tradicionales de la historia vernácula: La viuda, El Muerto, El Viejo y La Vieja, El Capataz El Señor Cura, El "Doitor" Los Diablos y por supuesto La Muerte, entre otros personajes. La puesta en escena incluye versos "picantes" doble-sentido y folklore local, además de bailes acompañados de música de banda de viento.
La Muerteada nuestra es una integración de diferentes Muerteadas del Valle de Etla, en un esfuerzo de reconstrucción de la tradición oral se han "editado" los versos esta representación, para evitar que la tradición se pierda, y decimos montarla en una versión mixta (vespertina y nocturna) en la capital del estado para compartirla con propios y extraños (sin lucro alguno).
El culto a la muerte es uno de los elementos básicos de la religión de los antiguos mexicanos. Creían que la muerte y la vida constituyen una unidad. Para los pueblos prehispánicos la muerte no es el fin de la existencia, es un camino de transición hacia algo mejor.
Esto salta a la vista en los símbolos que encontramos en su arquitectura, escultura y cerámicas, así como en los cantos poéticos donde se evidencia el dolor y la angustia que provoca el paso a la muerte, al Mictlán, lugar de los muertos; o Lyobaa, Lugar de descanso para los zapotecos; o Ñuu Ndiyi, Lugar de muertos para los mixtecos.
Las fiestas de día de muertos está directamente vinculadas con los festivales de las cosechas, pues coinciden con el disfrute de las cosechas en el calendario agrícola y el fin de la temporada de escasez celebradas con grandes banquetes que se compartían hasta con los queridos y venerados muertos.
La Muerteada en si misma, es de origen incierto; no obstante, se tienen referencias orales desde el siglo XIX en que se hacían “carnavales” de día de muertos o Muerteadas y en las que se aprovechaba el anonimato de las máscaras para hacer desde burla a los patrones y catrines de la hacienda, de las clases sociales dominantes, gobernantes y clero, y hasta crítica política y social en los años de la revolución mexicana y épocas más recientes.










